sábado, 29 de mayo de 2010

#15

- Oiga, doctor Macizo, ¿cuántos años tiene?
- ¿Por qué lo pregunta, Ambrosia? - preguntó el doctor, sin ganas de contestar a otra pregunta estúpida.
- Por nada, hijo, por saberlo, por saberlo... Mi nieta tiene venticinco, ¿sabe? No hay mucho diferencia, a que no.
- Ambrosia...
- ¡Ande, Rafael, no sea especialito!
-...
-... ¿Y bien?
- Treinta y muy pocos,¡y no voy a especificar más, Ambrosia!
- ¡Ajá! No es tanto, y además parece usted mucho más joven. No le echo más de ventiocho...
El doctor suspiró, miró el reloj e hizo amago de marcharse.
- Vendré por la tarde. Si necesitan alguna cosa u ocurre algo de vital importancia, como que están a punto de morirse, llámenme. Si no, no -dijo a sus ancianas pacientes, medio en broma, medio en serio, pues le tenían ya hasta la coronilla.
- ¡Espere, espere...! -insistió Ambrosia.
- ¿QUÉEEEEE?
- ¿Cuántos me echa, doctor?
-.... DIECISÉIS LE ECHO, AMBROSIA. ESTÁ USTED CADA DÍA MÁS JOVEN Y TIENE MENOS ARRUGAS.
- Oioioioioioioi...
- ¿Feliz?
- Mucho.
- Pues adiós.
Y desapareció de la habitación raudo y veloz para impedir que alguna otra pregunta indiscreta llegara a sus oídos.



Lluvia fría

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ay pobre lo mal que se lo hacen pasar estas señoras... xD

yuko dijo...

Me encantan las super nenas, sobretodo por su tortura continua al pobre Moretti XD /cruel